Por: Sergio Velasco de la Cerda.
Las regiones del Bio- Bio, Ñuble, y Araucanía,(CHILE) con su población rural, sufren días de horror. La afectación es cuantiosa, lo peor la pérdida de 21 vidas humanas confirmadas, 305 personas lesionadas, sobre 878 viviendas destruidas, más 20.000 damnificados, 61.000 hectáreas arrasadas por las llamas.
¡Incendios tramados o naturales!, ¡provocados o consecuencia del cambio climático! ¿Cómo es posible tanta maldad en el ser humano, si esto fuera obra de un alienado mental? Hay un detenido sospechoso.
Valparaíso, sufrió en el 2024, un devastador incendio que causo la muerte de 138 víctimas, y 15.000 viviendas consumidas por el siniestro.
La Fiscalía, pide perpetua, para los autores. Los culpables, son un bombero pirómano y un brigadista de Conaf, que querían asegurar su trabajo en el periodo estival. Daño urdido por un par de insensibles que no midieron las consecuencias de sus actos deleznables.
Inmediatamente toda la maquinaria del gobierno se pone en marcha, claro, que algunos los menos tratan de sacar provecho personal, alegando falta de colaboración y ayuda oportuna, del aparato central.
Nada más falso, todas las autoridades ya sean de carácter nacional, regional y comunal, del primer momento, han trabajado oportunamente, sin parar, hasta exterminar el peligro de las llamas.
Conaf, sus brigadistas, Bomberos sus voluntarios, Carabineros de Chile, la PDI, las Fuerzas Armadas, el Instituto Médico Legal, todos trabajando junto con los desbastados pobladores, que quedan con lo puesto.
Bomberos tuvo un nuevo mártir, el comandante de la compañía de Litueche, LUIS A. BECERRA PINO, fallece combatiendo un feroz incendio en la región de O’Higgins. Su memoria queda impregnada en los anaqueles de esa institución, cumpliendo su arriesgado deber, enfrentarse a las llamas.
SOLIDARIDAD, se manifiesta siempre, cuando el país nos requiere. La ayuda internacional llega, la que agradecemos de todo corazón. MÉXICO y ARGENTINA sin desmedro de los demás países, se destacaron enviando un centenar de preparados brigadistas, directo a combatir el fuego
La comunidad nacional se conmueve, pronto crecen como semillas salvadoras las organizaciones comunitarias recolectando, alimentos, ropa, útiles de casa, herramientas y materiales de construcción:
La labor del voluntariado chileno es admirable, digna de imitar. La juventud cumple un rol sobresaliente.
“Hoy por ti mañana por mi” Somos un país, de marcadas catástrofes. terremotos y tsunamis. No aprendemos la lección, como política de estado. Reaccionamos tarde, sin prevención oportuna,
“El presidente que se va apaga el mega incendio”. “El que llega asume la reconstrucción”, las y los compatriotas, todos pagamos la dura cuenta.
¡La vida sigue igual, ante la maldita adversidad!
