Un llamado en la madrugada, de un fono desconocido, a lo menos causa molestia o incertidumbre. Esa fue la primera reacción. Incredulidad y posteriormente asombro. La noticia le impactó, no era una pesadilla menos una broma de mal gusto. Simplemente no podía creerlo, quedó en shock, durante largos e interminables minutos.
¡Oh mi Dios! ¡Oh mi Dios! Fueron sus palabras iniciales, sinceras, profundas, nacidas del alma, de un corazón que comenzó a palpitar aceleradamente. Al tomar conciencia lo que le trasmitía su interlocutor, al otro lado de mundo.
El secretario del Comité Noruego del Premio Nobel de la Paz, le comunicaba a Corina Machado –anticipadamente- que había sido elegida con tan preciado galardón. Solo le pedía que guardara silencio por unos minutos, para respetar los protocolos.
El codiciado reconocimiento recayó en una mujer venezolana. Líder incuestionable, por su consecuencia política inalterable, la lucha incansable que ha dado junto a otros y otras en busca de la democracia en su país. Aún en la clandestinidad que la tiene sometida el régimen de Maduro, a riesgo de su vida.
Aboga por una transición justa y pacífica en su país, sin venganza, azotado por una cruel dictadura de veinte y seis años, con la complicidad militar, y de todos los organismos Institucionales a su servicio: ejerciendo el poder total a sangre y fuego
Chile vivió esa triste y amarga experiencia por diecisiete años. Solo cuando el pueblo fue capaz de despertar y unirse, un 5 de octubre de 1988, nos ganamos el derecho a ser personas libres. Tarea en la cual está empeñada la recién premiada, con reconocimiento internacional.
Jorge Watne Frydnes presidente de la Comisión, desde Oslo, entregó oficialmente la noticia a la prensa mundial. Dudó que un premio de esta naturaleza causara tanta expectación, por lo convulsionado que está el mundo, amenazado de guerras, una tras otras.
Valiente los integrantes del Comité, que no se dejaron intimidar por las presiones externas del propio Trump y sus adláteres, que exigían el premio para su controversial presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.
Esperamos que Noruega no pague las consecuencias de la decisión tomada, como castigo, aplicándoles injustamente aranceles a diestra y siniestra.
La ofensa no quedará sin represalia, si se lo otorgaron a Barack Obama, sin merecerlo, ¿porque a él no? Cuando se atribuye el solucionador de varios conflictos bélicos en el orbe, que el mismo ha sustentado, protegido y financiado.
Otros premios otorgados tan o más importantes para la humanidad, no han tenido el eco universal, Vital reconocimiento a una mujer, valiente, luchadora, carismática, pocas veces vista. Sin duda la elección fue bien tomada, más allá de la controversia política que significa la dorada presilla y el prestigio que conlleva, tal honor, aceptando la nominación a nombre de la sufrida Venezuela.
Corina fue muy clara y enfática, el Nobel, es de los miles de compatriotas, que han tenido que huir de su país. Ocho millones viven el destierro. La cárcel, la violación, la odiosa persecución por defender sus más elementales derechos consustanciales a la Paz que da la merecida Libertad.
El grito desesperado que lanzó desde la profundidad de la serranía, hasta el último confín de su amada patria, para encabezar legítimamente un movimiento de unidad, que le permitió ganar las primarias, para enfrentar al heredero del comandante Chávez el locuaz y apernado presidente Maduro, fue el principio de una gesta heroica, que la convirtió en la candidata opositora con mayores posibilidades de derrotarlo en las urnas.
Se le impidió ser la candidata, habiendo logrado un sustituto, la oposición ganó por más del 70 % de los votos, Hoy el presidente electo Edmundo González vive exiliado en España, los dirigentes políticos deber rendirle tributo por su osadía de enfrentar al tirano con coraje y convicción.
Machado y González pasarán a la historia de su país como verdaderos héroes, sin armas, pero con la fuerza de la razón lograron derrotarlos con el sufragio, resultados que aún no muestran, los tienen ocultos, porque perdieron y las actas las han esfumado. Hasta la Comisión Carter, que fue invitada oficialmente, declaró que fue un fraude electoral totalmente tergiversado.
El miedo había congelado el espíritu de lucha. Hoy nace una esperanza, al final del obscuro túnel. Invita e insta a una nación entera a ponerse de pie, resistir, denunciar, y mantener la unidad, con un solo sano proyecto, reconquistar la democracia.
La historia venezolana ha dado grandes hombres que fueron capaces de dar ejemplo, en las epopeyas de lograr libertad a las naciones que vivíamos bajo el imperio de la colonización: Simón Bolívar un gran inspirador de María Corina Machado, aprendió con su ejemplo de coraje y valentía, que los pueblos de América no pueden vivir bajo el yugo de ninguna especie.
Sería impresentable hasta repudiable, por conquistar un espacio democrático, se caiga en el beneplácito de aceptar ser invadido por las tropas del Imperio Norteamericano., como varias veces se ha amenazado. En este siglo XXI el rol lo juega la comunidad organizada, en la tierra del cuatro, saben que la salida está en el poder del voto, como ya lo han demostrado con creces. Sobre todo, el 28 de Julio 2024, ganando por paliza, gracias a un pueblo unido, en los propósitos y en los objetivos.
El resto sería una masacre de incalculables consecuencias, como en la franja de Gaza, donde la mayoría de las víctimas son los niños y niñas, ancianos y las mujeres, valientes luchadoras por una Venezuela libre.
